Innovaciones que posiblemente veamos en las carreteras del futuro


La imaginación es el gran motor de muchos de nuestros avances tecnológicos. Pensar en aquello que todavía no existe y poner los medios para hacerlo posible, es la base de nuestro progreso.

Un ejemplo práctico de este principio es el proyecto que ha resultado ganador en el concurso de diseño Dutch Design Week 2012 (Semana del Diseño Holandés) en el apartado de “mejor concepto futurista”. La idea presentada por el Estudio Roosegaarde y el Grupo Heijmans conjuntamente, consiste en dotar a las carreteras de unas novedosas tecnologías que permitan interaccionar a los conductores con la carretera, con el objetivo de conseguir unas vías más seguras y sostenibles, así como mejorar la gestión del tráfico. El proyecto abarca varios puntos:

  • Pintura fosforescente para las marcas viales: Se propone el uso de una pintura especial que posee unas partículas fosforescentes que se “cargan” durante el día con la luz solar y por la noche son visibles (incluso sin ser iluminadas por los faros de los vehículos). Esta luz emitida por la propia pintura puede tener una autonomía de unas 10 horas, que puede ser suficiente para aguantar las horas nocturnas.
  • Pintura dinámica: Otra innovación es el uso de un tipo de pinturas especiales que aparecen/desaparecen dependiendo de la temperatura ambiente. De tal manera, cuando la temperatura se acerque a 0º C. se muestran sobre el asfalto unas imagenes de “copos de nieve” para comunicar al usuario de la vía que puede encontrar hielo en el firme.
  • Luces interactivas: Unas luminarias situadas en los laterales de la vía se van encendiendo automáticamente al paso del vehículo apagándose una vez rebasadas.
  • Molinillos luminiscentes: A lo largo de los costados de la vía, unos pequeños molinillos se iluminarán en la oscuridad si el viento los hace girar, alertando al conductor de las posibles rachas de viento fuerte.
  • Carril prioritario para vehículos eléctricos: La propuesta incluye también un carril especial para vehículos eléctricos que podrán ser cargados dinámicamente mediante inducción magnética.

El proyecto ha sido tan bien acogido que se va a llevar a cabo una prueba piloto de este tipo de “carretera inteligente” en un tramo de una autopista de la región holandesa de Brabante, que se espera esté disponible y operativo en un plazo de 5 años.