Autor: César Hinojosa

Reflexionando sobre los sistemas de comunicación entre vehículos (V2V) y con la infraestructura (V2I)


Cada día vemos más noticias relacionadas con fabricantes de vehículos y responsables de la gestión del tráfico que están desarrollando e implantando sistemas para facilitar la comunicación automática entre los vehículos (V2V) y con las infraestructuras (V2I), para permitir que los conductores tengan de forma instantánea información que les permita anticipar posibles riesgos, y tener un viaje más seguro y placentero.

Sin embargo, junto con estas noticias, surgen algunas preguntas sobre las que vamos a reflexionar en este post:

  • ¿Revolucionará el V2V la conducción?
    • Más que una revolución, el V2V supone una evolución lógica en un entorno que cada días más tiende a buscar la comunicación (entre vehículos, con los usuarios, o con la infraestructura) y la automatización, con el objetivo final de mejorar la seguridad vial en las carreteras. En principio, estos sistemas ofrecerán una eficaz ayuda a la conducción, alertando en tiempo real de posibles peligros en la vía, e incluso llegar a tomar el control momentáneo del vehículo si se detecta peligro de colisión. Los sistemas V2V y V2I son la base de sobre la que se asentará la verdadera revolución que pronto veremos, la conducción autónoma.
  • ¿Cuándo veremos coches en las carreteras con estos sistemas?
  • A modo de pruebas, o en entornos controlados, ya podemos ver vehículos que cuentan con estos sistemas, consiguiendo de este modo mejorarlos y popularizarlos para el gran público. De cara a su uso real por la población, seguramente aún tardaremos tiempo en ver estos sistemas – que serán tanto más eficaces cuantos más vehículos los incluyan –  plenamente operativos. Primero se han de desarrollar sistemas totalmente fiables, establecer los estándares de comunicación entre vehículos (de distintas marcas y modelos) y luego se ha de favorecer la introducción en los vehículos y en las infraestructuras viarias por parte de las autoridades, como acaba de anunciar el Departamento de Transporte de Estados Unidos.
  • En este caso, la implantación efectiva no es un tema únicamente de tecnología (que está ya muy desarrollada), sino que tiene asociados importantes aspectos colaterales administrativos y operacionales que es preciso clarificar con antelación a su implantación extendida.
  • ¿Cuales son las principales ventajas de este sistema? ¿Y sus defectos
    • Las principales ventajas son las relativas a contar con una mayor información sobre lo que ocurre en la carretera, lo que en última instancias contribuye a poder desarrollar una conducción más segura, y a reducir el número de accidentes. Los sistemas de ayuda a la conducción que pueden desarrollarse gracias a la comunicación que establezcan los propios vehículos puede evitar muchos accidentes derivados de la falta de atención o imprudencia de los conductores.
      • Algunos ejemplos: Un vehículo que circulan delante puede avisar a los que circulan detrás si ha detectado la presencia de hielo en la carretera, o si ha tenido que realizar una frenada de emergencia por encontrar un obstáculo en la vía (como una piedra u otro coche parado). En los cruces pueden conocer el paso de vehículos y evitar el acceso en caso de detectarse peligro de colisión. En carretera puede servir para evitar colisiones por alcance con el vehículo que nos precede, o alertar de la presencia de vehículos de emergencias en las proximidades para favorecer su paso.
    • Los defectos, también parecen claros, y son las posibles distracciones, constantes avisos o problemas derivados de una información excesiva que no siempre resulte de utilidad al conductor. 

Sin duda son sistemas que van a contribuir a mejorar la seguridad en nuestras carreteras, ofreciendo más y mejor información a los conductores, pero que deben ser usados con el cuidado de evitar que se conviertan en una fuente de distracción al volante.

Robocone, un sistema de señalización y balizamiento autónomo para la carretera

Uno de los grandes peligros asociados a la explotación y conservación de las carreteras ocurre cuando los trabajadores responsables del mantenimiento deben acceder a las propias carreteras para colocar, de forma manual, los conos o señales que avisen a los conductores de que por esa zona no se va a poder circular durante el tiempo que duren las labores de conservación. Esta actividad, que supone tener personas en la misma zona por la que circulan a gran velocidad los vehículos, ocasiona un importante número de accidentes y atropellos. [Continuar leyendo]

Tecnología de Volvo para conocer automáticamente el estado del firme de la carretera y poder avisar a otros conductores

De nuevo tenemos que presentar un proyecto en el que están inmersos la compañía Volvo Cars y la Administración de Transporte de Suecia, en este caso junto con la Dirección Nacional de Carreteras de Noruega, para equipar a los vehículos con una tecnología que les permita en primer lugar conocer el estado del asfalto en cada tramo, y poder compartirlo con otros conductores a través de un sistema informático. [Continuar leyendo]

Car Angel, la caja negra para el vehículo, incorpora novedosas funcionalidades para mejorar la seguridad de los conductores

La empresa aragonesa Car Angel acaba de dar un paso más en su apuesta por la mejora de la seguridad vial de los conductores, y tras el éxito en el mercado de la implantación de su modelo básico de caja negra para vehículo - que ante cualquier aceleración exagerada detectada, almacena toda la información producida durante los 15 segundos anteriores y posteriores del mismo - acaba de lanzar al mercado un complejo sistema de inteligente artificial para avisar a los conductores ante potenciales peligros. [Continuar leyendo]