Aprovechando los datos generados por vehículos y sistemas ITS para mejorar la fluidez del tráfico


El problema del enorme tráfico en las grandes ciudades, y las molestias de todo tipo (económicas o físicas, entre otras) que generan los atascos, está obligando a los responsables de estas ciudades a tomar medidas que mejoren la fluidez de los desplazamientos, y la satisfacción de sus ciudadanos.

Cada vez se cuenta con más datos de todo tipo que, bien utilizados, pueden contribuir a minimizar el problema. Conociendo no sólo el tráfico actual en cada momento, sino pudiendo realizar estimar, en base a datos previos existentes, los comportamientos de la población en fechas futuras, es preciso adaptar sistemas y medios para evitar la formación de atascos.

Por una parte, se trata de aprovechar medios, tanto de la administración (sensores colocados en las ciudades, radares o sistemas ITS), como de los propios usuarios (teléfonos móviles y medios sociales) para recopilar toda la información necesaria para conocer las pautas de comportamiento de los ciudadanos.

En segundo lugar, es necesario centralizar todos estos datos recibidos, y sacar partido de ella, utilizando técnicas de Big Data para conseguir aprovechar esta ingente cantidad de recursos, convirtiendo los datos en información útil para los gestores.

Por último, resulta imprescindible diseñar los sistemas y medios de comunicación que permitan mostrar, de forma cómoda y adapta a las necesidades particulares de cada usuario, la información obtenida, para mejorar la fluidez del tráfico en todo momento.

Conocer esta información permitirá a los conductores planificar sus rutas (futuras) de forma más adecuada, conocer los trayectos más rápidos para llegar a cada destino en todo momento y, en definitiva, poder aprovechar mucho mejor los recursos existentes, gracias al conocimiento en tiempo real (y a futuro) de toda esta información.

Los datos ya están ahí, ahora se trata, simplemente, de aprovecharlos de una forma óptima.