Tecnología para prevenir o reaccionar ante despistes del conductor


La conducción es uno de los procesos más complejos realizados por el ser humano, debido fundamentalmente al gran número de variables y factores que entran en juego, desde los directamente implicados (ruta a seguir para llegar al destino, visualización de señales y marcas viales, o atención a las acciones de otros conductores y peatones), pasando por los imprevistos (condiciones meteorológicas y del tráfico) , y finalizando con las acciones que por desgracia se realizan de forma simultánea a las propias de la conducción (uso del reproductor de CD del vehículo, vigilancia de los niños en su asiento, y otro tipo de despistes “habituales”).

En condiciones normales tardamos aproximadamente 1/4 de segundo en procesar y reaccionar a un incentivo visual al volante (lo cual, a una velocidad de 80 km/h, ya supone una distancia recorrida de 7 metros), pero, ¿qué pasa cuando este tiempo se incrementa por una distracción del conductor (somnolencia o despiste)? ¿qué sistemas tecnológicos se están desarrollando en la actualidad para prevenir los accidentes provocados por estos despistes?.

Aunque hasta la fecha todavía no se ha popularizado el uso de soluciones para prevenir o reaccionar ante estos imprevistos, debido fundamentalmente a que el sector de la conducción es un sector crítico que precisa una fiabilidad máxima para poder poner en producción este tipo de desarrollos, cada día son mayores los esfuerzos de fabricantes, universidades y empresas para desarrollar sistemas que permitan solventar los despistes graves de los conductores, evitando accidentes o problemas.

La investigación y desarrollo de sistemas que permitan conocer el estado en todo momento del conductor, avisándole ante despistes (en situaciones posibles) o tomando el control del vehículo (en situaciones extremas), es uno de los campos de I+D+i que más auge está experimentando en la actualidad, donde contamos ya con interesantes prototipos que muy pronto pueden ver la luz en nuestros vehículos:

  • Software que avisa cuando el conductor se va a quedar dormido: Desarrollado por la empresa Optalert, este sistema rastrea los movimientos del ojo del conductor, y sus párpados, para poder detectar la fatiga incluso antes de que el conductor sea consciente de su existencia. Una vez detectado el estado de fatiga o somnolencia, genera señales tanto de audio como visuales para avisar al conductor de la necesidad de tomar un descanso, debido a que su estado físico no es el adecuado. Para conseguir esta detección, el sistema se basa en el uso de infrarrojos para detectar el movimiento del ojo y del párpado, a través de unas gafas especiales utilizadas, que cuentan con los emisores y receptores de infrarrojos localizados en el marco de las gafas.
  • Electrodos conectados al cerebro para evitar accidentes de tráfico: Desarrollado por el Instituto de Tecnología de Berlín, tiene el objetivo de conseguir que los conductores reaccionen unas décimas de segundo antes de lo habitual ante imprevistos, gracias a las cuales pueden conseguir evitar una colisión o accidente. El sistema se basa en la técnica de la electroencefalografía (EEG) gracias a la cual, mediante un gorro de electrodos que lleva puesto el conductor se identifica su intención de frenar 13 centésimas de segundo antes de que pise el pedal, lo que permite automatizar la acción de frenar en ese mismo momento, consiguiendo importantes reducciones en la distancia de parada (para hacernos una idea, a una velocidad de 100 kms/hora, el sistema permite reducir la distancia de frenado en 3,66 metros).

  • Prototipo de vehículo que toma el control de forma autónoma cuando el conductor realiza acciones “extrañas”: Desarrollado en el Instituto de Tecnología de Massachusset (MIT), este prototipo de vehículo se centra en el comportamiento del conductor, y cuando detecta acciones extrañas o peligros cercanos puede avisarlo (si la distancia lo permite), o tomar las riendas del vehículo de forma automática. La parte más compleja del sistema, es la detección de falsos positivos, de forma que el coche no realice acciones (y mucho menos tome el control) en momentos en los que no es necesario. Mediante el uso de un gran número de modelados de comportamientos y situaciones reales, están permitiendo llevar el dispositivo a un nivel de acierto muy elevado, por lo que pronto comenzará el desarrollo de un piloto para su uso en entornos controlados.
  • Sistema que puede detectar infartos, vía volante o asiento del conductor, se trata de un dispositivo capaz de detectar el estado cardiaco del conductor, y avisar en pantalla (y automáticamente a emergencias) ante situaciones críticas que puedan afectar a la conducción. Existen diferentes modelos en prototipo (basados en sensores integrados en el volante, o en el asiento), tratándose de un desarrollo que muy pronto puede empezar a ser comercializado.

Sin duda, se trata de sistemas que muy pronto veremos cómo se empiezan a incorporar a nuestros vehículos, para ofrecer una mayor seguridad en las situaciones críticas en las que el conductor pierde el control.